Coronavirus o Covid19: pandemia de solidaridad

Sí, otro post sobre el coronavirus. Pero voy a centrarme en lo positivo, que hay mucho, en esta pandemia global.

Y es que hay muchas cosas positivas que estamos sacando de este problema, y muchas más que vamos a sacar en el futuro.

La suerte y el coronavirus

Os confieso algo: soy muy afortunado. Sobre todo cuando viajo.

Tengo tanta suerte viajando, que incluso cuando tengo mala suerte, tengo buena suerte.

Suena un poco extraña esta frase, ¿verdad?
Te la explicaré con un ejemplo sencillo: me he caído muchas veces haciendo trekking en las montañas: en Nepal, en India, en los Alpes. Podría decirse que he tenido mala suerte por caerme, ¿no?

Sí, pero siempre han sido caídas leves, nunca ha sido nada grave. Un poco de dolor en el culo, y poco más. Nunca me he roto un hueso, o doblado una articulación…. y si haces algo de montaña, ya sabrás que cualquier tontería allí arriba puede convertirse en un problema grande.

Algo tan simple como doblarte un tobillo puede convertirse en una pesadilla si estás a 4000 metros de altura, en medio de los Himalaya, donde no llega ningún medio de transporte salvo el helicóptero.

Y es relativamente fácil que te pase.

Y lo mismo me ha pasado con el maldito tema del coronavirus… he vuelto a tener mala suerte, porque he tenido que cancelar un viaje que tenía lleno, y con el que iba a ganar mucho dinero.

Pero al mismo tiempo, he tenido muchísima suerte… Te explico el porqué.

En febrero he tenido un viaje fotográfico a Nepal, y en marzo, pocos días después, tenía un viaje fotográfico a Vietnam.

Había llenado el grupo, cosa que no siempre pasa, 6 personas iban a venir, estaban realmente emocionadas y con muchas ganas de conocer un país de ensueño.

Pero no ha podido ser… hemos tenido que cancelar este viaje, y los sueños de esas 6 personas se han ido al traste.

Y también se han ido por el desagüe unos cuantos de miles de euros, de ellos y míos: hoteles, vuelos, etc….

Y además, no se sabe cuándo se podrá volver a viajar, por lo que por ahora se cancelan todos los viajes fotográficos que tenía próximamente.

El día que decidimos cancelar el viaje, viendo que era imposible realizarlo, me sentía muy triste y muy cabreado. Pensaba que había tenido muchísima mala suerte. «Joder, ahora que iba a ganar dinero…»

Esa tarde hablé con mi guía en Nepal, Babu. Le comenté que había perdido mucho dinero, y le dije en tono de broma que quizás tuviera que volver a Nepal y quedarme en su casa.

En seguida Babu me respondió: «Ya sabes que aquí tienes tu casa, Germán. Puedes quedarte todo el tiempo que quieras, aquí no te va a faltar una habitación y un plato en la mesa…. eso sí, no puedo ofrecerte mucho más, ya que TODAS las reservas que tenía este año las han cancelado…»

Babu estaba sonriendo cuando me decía estas palabras. Como siempre. Sin perder el buen humor, sin dramatismos….

En ese momento me acordé de mis otros guías, que además son amigos míos. Son como mi familia fuera de España: Babu en Nepal, Hung en Vietnam, y Bun en Camboya.

Hablé con ellos. La misma situación, todo cancelado, sin trabajo durante meses, y sin saber cómo iban a sobrevivir…

Al día siguiente me puse manos a la obra y me dispuse a cancelar hoteles y vuelos que había reservado.

Para mi sorpresa, pude cancelar todos los hoteles. Nadie me puso problemas.

Recuerdo especialmente el hotel que había reservado en Hanoi. Siempre nos quedamos en los mismos hoteles, pero esta vez en Hanoi había decidido cambiar y probar uno nuevo que me parecía mejor, así que no conocía a nadie allí ni nadie me conocía a mí.

Según la web no podía cancelar porque la fecha de reserva estaba ya muy cerca. Pero tenía el whatsapp de la dueña, así que le escribí a ella directamente, y al cabo de unos minutos me mandó el siguiente mensaje:

«Acabo de cancelar su reserva. No hay problema, no tiene que pagar nada.»

Le di las gracias, bastante sorprendido. Y entonces me mandó el siguiente mensaje:

«Estoy muy triste, mi negocio se está destrozando por culpa del coronavirus…quiero llorar.
Si otra vez viajas a Hanoi, por favor, quédate en mi hotel.
Espero que todo te vaya bien».

Me sentí abrumado. Si hubiera querido, se hubiera quedado con el dinero, y además yo no hubiera podido decir nada, estaba en todo su derecho… pero lo hizo, a pesar de que todo el mundo estaba cancelando y que sabía que iba a estar varios meses sin clientes…

Le dije que no se preocupara, que viajo 3 ó 4 veces al año a Hanoi, y que yo y mis clientes siempre nos quedaríamos en su hotel.

Esa misma tarde fui a las oficinas de Jetstar, la compañía aérea con la que había comprado los vuelos Hanoi-Saigon.

Me comentaron que, al ser vuelos dentro de Vietnam, el tema del coronavirus no afectaba. Estaban devolviendo el dinero de los vuelos internacionales, ya que esos sí que estaban teniendo cancelaciones.

Tenían razón…. e iba a perder bastante dinero. Pero me dieron un email que no estaba en la web, y me dijeron que mandara un email a esa dirección y les explicara mi situación.

A los 2 días recibí la respuesta. No me devolvían el dinero, pero me daban un vale para viajar con ellos más adelante…. ¡así que no perdía ese dinero!

Mi cabreo con el mundo se estaba convirtiendo en gratitud.

Joder, la gente está sacando lo mejor de ellos. Sé que se dice mucho que este tipo de situaciones saca lo peor de las personas…. pero también lo mejor, y la vida me lo está demostrando.

Otro momento de suerte que he tenido: justo antes de toda la movida del coronavirus, he podido hacer el viaje fotográfico a Nepal.

Cuando llevábamos en Nepal una semana, el gobierno nepalí decidió cerrar el país a los turistas. Pero nosotros ya estábamos dentro.

Si el viaje hubiera sido una semana después, tampoco hubiera podido hacer Nepal. Y eso sí que me hubiera afectado económicamente.

Gracias al viaje a Nepal podré estar relativamente tranquilo estos meses sin trabajo.

Al final, si me pongo a hacer balance me doy cuenta de que, comparado con mucha gente, no he perdido tanto.

Y no hablo sólo de mis guías, el desastre económico en España, y en Europa, está siendo gigantesco.

Mucha gente está perdiendo sus trabajos, autónomos que no pueden estar sin trabajar mucho más tiempo, empresarios que no saben como pagar a sus trabajadores, gente que no sabe cómo va a pagar el alquiler…

Y entre todo este caos e inseguridad, como siempre, la gente responde.

Ya hay millones de casos de solidaridad: médicos que se ofrecen para pasar consulta gratis por teléfono o internet, empresas que están donando dinero, entrenadores personales que se ofrecen a mantenernos en forma gratis, psicólogos, coaches…. y muchísima gente que se está ofreciendo en sus edificios para cuidar a los niños, para hacer la compra, para pasear a los perros….

Otro ejemplo: en Nepal están empezando a dar comida gratis para los extranjeros que se han tenido que quedar atrapados en ese país.

Coronavirus o Covid19: pandemia de solidaridad 1

¿Es el ser humano bueno por naturaleza?

Siempre he creído que sí, aunque haya millones de ejemplos cada día que me dicen todo lo contrario.

Pero es en estos momentos donde se ve realmente cómo somos, de qué estamos hechos.

Y ante este coronavirus estamos respondiendo mejor que nunca, con una pandemia de solidaridad.

Y es que, no lo olvidemos nunca, la solidaridad también es contagiosa.


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¡Y ahora es tu turno! ¿Conoces algunos casos de solidaridad? ¿Por qué no los compartes en los comentarios?

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